Esto no va de ver demonios detrás de cada mala noche. Tampoco va de fingir que aquí solo hay psicología, costumbre y mala comunicación.

Esta es una de las categorías de Reflexiones, y aquí escribo sobre la guerra que no se ve: dónde se libra de verdad, qué puertas la abren y qué hacer con ellas.

Empiezo por el matrimonio, que es donde más se nota y donde más me escribís. Iré abriendo otros terrenos — la mente, las adicciones, la familia, el dinero —, y cada uno tendrá su sitio aquí.

Hay dos maneras de equivocarse con esto, y las dos las veo constantemente en lo que me escribe la gente. Una es espiritualizarlo todo, hasta que nadie se hace responsable de nada. La otra es no espiritualizar nada, y pasarse años peleando contra la persona equivocada. Voy a intentar no caer en ninguna de las dos.

Y una cosa antes de empezar: si en tu casa hay violencia, miedo o maltrato, nada de lo que leas aquí es una llamada a aguantar. Eso no es batalla espiritual, es peligro. Ponte a salvo y busca ayuda hoy.

Esta es una categoría de Reflexiones — ahí está todo lo que escribo, por temas.

¿Dónde te está costando hoy?

Artículos de Batalla espiritual

Si tu casa necesita oración

No hace falta que me cuentes los detalles. Deja tu petición en el muro de oración y estaré orando por vosotros — puedes hacerla privada si prefieres que no la vea nadie más.

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